domingo, 3 de febrero de 2013

Carta de perlas

Junio 2009


Saber tantas tonterías le quita la magia a las cosas. Me hubiese imaginado que con el calor de mayo, mi piel se vistiera de gala, adornada por transparentes perlas perfectas que pudiesen capturar la belleza del sol y reflejarla, llenarme de joyas que danzan provocadoras al roce del viento, y caen precipitadas o muy lentamente, como si la vida me acariciara juguetona. 

Pero estas perlas son de agua que emerge por los poros de mi piel para mantener la homeostasis natural de mi organismo, que se agrupan por tensión superficial y caen sin gracia obedeciendo a la tirana gravedad. 

Por eso no me pongo a pensar por qué me quieres, por que no quiero, como a mis perlas, quitarle la magia.

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