miércoles, 27 de febrero de 2013

Carta en un museo

Caminamos arítmicos, después de discutir y a pesar de todo, nos tomamos de la mano...

Entramos al museo, como a los otros, como tantas veces, que el aire frío y oxigenado que alertó nuestros sentidos. Bajé la voz, vi tu rostro, de inmediato supe que me guiarías, que querías, igual que yo, ver todo con detenimiento.

Vimos los trazos, los seguimos en el sentido que les dió el autor, leímos las cartas, las descripciones todas, me pare a tu costado para oir sin que lo sepas cómo lees para ti en un susurro.

Suspiré, el mágico silencio que nos envuelve me permite oir el latido de tu marcial corazón y caminar a su ritmo, escucho como respiras y espero la mueca que me indique que algo no te gusta, algo no ha convencido a tus sentidos o a tu razón, es mi momento, le tomo la mano, me miras y sabes, no necesito decir nada; - mhmmn-  ahí está la mueca y el cuestionamiento, una observación, un "no sé, eso creo yo" que parece que leíste en mi mente.

Me detengo ante los colores necios de una furiosas pinceladas que me distraen de mi ritual al verte, siento la ira del artista, su frustración, la sed de una ansiada muerte, el ácido de su estómago mientras sube por mi garganta, no lo resisto mucho tiempo, y te busco en la sala sin rincones oscuros, me contengo para no correr asustada hacia ti y camino silente, te tomo del brazo, enseguida me sonríes y vuelve a bajar mi pulso "¿que pasa dulce tuis?" -nada, me gusta estar aquí contigo-.

La puerta es solo una invitación a volver, me llevo en el morral un poco de magia, unos minutos de silencio, tus muecas, y me dejo llevar por tu brazo para llegar a nuestro taller de arte en la casa y dejarme pintar por tus manos, esculpir con tu boca, violentarte en mi vientre, danzar entre gritos y respirar tu arte para siempre.

martes, 5 de febrero de 2013

Carta en El Faro

Jugaba con mis pies en la arena
y te veía,
dormido,
meciéndote en la hamaca.

Dios escribía sinfonías marinas
pero yo
solo podía escucharte respirar
profundo,
pausado,
con cada exhalación
sentí como bailaba mi cabello sobre mi frente
como si quisieras
que dejara de verte.

Pero ni el mar,
ni el atardecer
eran competencia ante este espectáculo
doy un sorbo
y me embriago de verte
recorrer el perímetro de tus labio entreabiertos
ver tu pecho relajado
tus ojos inquietos.

Por eso juego con los pies en la arena,
para asegurarme de que esta felicidad es real
tu
¿qué estarás soñando?

Otro sorbo,
sin cerrar los ojos
para no perderme ni un segundo
respiro profundo
percibo tu aroma mezclado con sal
me tiemblan las piernas
entierro los pies en la arena
para vencer la tentación de ir a besarte

Un labrador travieso pasa a tu costado corriendo
ahora despiertas
me sonríes
y se me entibia el alma

Carta del viajero

En los ojos, colirio
en las venas, alcohol
en los labios, picante
en la nuca, sudor.

En mis manos, las tuyas
en mi oído, tu voz
en mi pecho, la Virgen
a mi lado, mi Dios.

En la espalda tatuada
van mi vida y los recuerdos
único equipaje
para el más pobre viajero

Carta al triste

Hoy
si estas triste
llora
y húndete sin remedio en la tristeza
en el vacío del estómago
en el punzante dolor en el pecho

Hoy
si estas triste
llora
di palabras inentendibles
escribe frases indescifrables
destroza las hojas de los poemas pasados

Llora hasta que venga el sueño
Llora hasta que el sol vuelva a calentar tus mejillas

Que todos sepan que lloras
que nadie sepa por qué no paras

Hoy
si estas triste
llora
en silencio o a gritos
ve el mundo en siluetas borrosas tras tus lágrimas
escucha la estática de las voces ajenas

Hoy
si estas triste
llora
hasta que no veas las nubes
hasta que no te moje la lluvia

Llora y escucha al corazón tratando de salir de tu pecho
Llora y observa a tu mente tratando de olvidar que esta viva

Abraza la tristeza, no escapes
viene a recordarte que sigues vivo



Llénate de mi

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos, Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme,
Dios mío,
irme!

domingo, 3 de febrero de 2013

Carta de perlas

Junio 2009


Saber tantas tonterías le quita la magia a las cosas. Me hubiese imaginado que con el calor de mayo, mi piel se vistiera de gala, adornada por transparentes perlas perfectas que pudiesen capturar la belleza del sol y reflejarla, llenarme de joyas que danzan provocadoras al roce del viento, y caen precipitadas o muy lentamente, como si la vida me acariciara juguetona. 

Pero estas perlas son de agua que emerge por los poros de mi piel para mantener la homeostasis natural de mi organismo, que se agrupan por tensión superficial y caen sin gracia obedeciendo a la tirana gravedad. 

Por eso no me pongo a pensar por qué me quieres, por que no quiero, como a mis perlas, quitarle la magia.

Carta de claridad

Junio 2009


Cómo lastima la claridad del nuevo día al correr las cortinas de la habitación donde segura me resguardaba en tinieblas, entreabro los ojos curiosa a la realidad que devela la luz. Así, hay días en los que pasan cosas que lastiman y te muestran la verdad alumbrada desde un ángulo que no conocías.

Con los ojos entreabiertos, temerosos, te busco en la nublada visión temprana, palpo el perímetro de aire caliente que me rodea buscando tu mano...casi me da miedo abrir por completo los ojos y verme sin tí a mi lado, en el reflejo del espejo, pero rozo tu espalda y exhalo el aroma de tu nuca.

Siempre que despierto me sonríes, esa es mi luz, la de tus ojos...estoy lista para ver.

Carta en una dosis

Junio 2009


Tomo la pluma, paso la intención con un trago...dos tragos de vino, esto me debe hacer efecto en media hora, sigo tomándome el vino, garabateo con la pluma, doblo las esquinas del papel, aun nada... 

El reloj se detiene, te llamo con mi pluma, para que vengas a mí de donde te encuentres...escribo que extraño tus besos y me toco los labios para sentirte, escribo que me dibujan tus manos y se eriza mi piel con el roce del viento, escribo que amo cuando el cuarto se inunda de ti y respiro profundo...escribo que te amo profundamente y me duele el pecho. 

¿cuánto tiempo va?, media cuartilla, se va pasando el efecto, escribo que te extraño...me cosquillean los dedos.

Carta de espuma

Junio 2009

"La espuma, en todas sus formas, tiene una vida efímera"

Debido a mi sintomatología de atención selectiva / obsesiva, me quede reflexionando...mientras, sentí cómo la espuma del chocolate que tomaba esta tarde me "pintaba" por unos segundos la boca, me provocaba pasar pausadamente la lengua por sobre los labios y sentir el chocolate etéreo que quedó en la espuma.

Igual la espuma de las olas del mar, que burbujea breve sobre la piel del bañista que, atrevido, se exhibe desnudo a la orilla de la playa y provoca pasarle por encima los dedos a la espuma y sentir su salada consistencia.

De espuma neuroquímica son los sueños, que se quedan pegados en el interior de los párpados sólo unos minutos después de despertarse, y el recuerdo luego, se disuelve poco a poco.

Asi también, de espuma, son tus besos; porque se adhieren a mi por unos segundos, burbujean en mi piel, me provocan irresistible ternura y terminan por disolverse en el viento.

Carta de cielo

Julio 2009


Te quiero ver a mi lado, mirando el cielo; y cómo sonríes disimulado, casi imperceptible, mientras tocas el costado de mi espalda. Veo el cielo aun rosado por el frío que insiste en quedarse en Chihuahua...te recuerdo...recuerdo que me enseñaste que el cielo te muestra caminos, te da señales, te habla con colores; así, cuando no estas conmigo y me siento perdida, veo las nubes, el cielo y sus estrellas que celosas guardan las señales de mi camino hacia ti.

Nunca me canso de ver mi cielo, el que se refugia en tus ojos, el que me da señales y me muestra mi camino.

Carta de viento

Abril de 2009, últimas líneas abril 2020


Es abril, y como es natural, hay mucho viento, el viento que arrebata, que arremolina el cabello y te ciega temporalmente; el viento que trae furia y dolor, arrastrado por miles de años, el viento que purifica las calles, que borra las veredas, que asusta a los animales.

El viento que no canta canciones sino que grita desgarrado, que urge al cambio, que trae revolución, que no esta conforme, que manifiesta que nada es imposible, que no todo es importante, que la vida no es constante, sino que se arremolina.

El viento que silba furioso, que grita tu nombre, que me trae el perfume de tu piel para embriagarme de ti. Mientras que un par de metros nos separan, el viento nos envuelve, nos abraza y hace al mismo tiempo más doloroso e inmenso el espacio entre nosotros.

Es de noche, y el viento ha enloquecido, se lleva las nubes y la luna hace tintinear las lágrimas que corren por mis mejillas, se cuela por las rendijas de las ventanas de mi casa cantando tus canciones para llevarse las pesadillas, arrullarme y por fin poder dormir.

Carta de té


21 de Julio de 2009 

El calor del te me quema las manos, me entibia las mejillas, lento sube el humo de olor afrutado hasta mi rostro, su danza en ceremonia marca siluetas traslúcidas en el espacio que hay entre la taza y mis labios.

Así tu recuerdo, al tercer sorbo, revive en mi boca, como las hojas y las flores secas reviven aromáticas y fuertes en contacto con el agua hirviente.

El te que reconforta, que alivia, que calma tempestades, que acelera corazones, que te conduce dulce a soñar despierto, es le te que me preparo con las hojas que cayeron del árbol de tu cuerpo y las flores que brotaron de los poemas que recitaste.

Te bebo a sorbos, despacio...completamente